Introducción
Las personas en
situación de calle son sujetos que son vulnerados en uno o más derechos,
tales como salud, educación, vivienda, trabajo o justicia, que se ven
enfrentados a tener que resolver sus temas de habitabilidad en lugares que
no constituyen una vivienda. Esto pueden ser espacios públicos, como plazas,
calles, salidas de hospitales; o dentro de la oferta de hospederías o albergues
que tienen organizaciones del sector público o privado. En teoría, es una
situación temporal, aunque hay personas que llevan décadas viviendo esta
realidad.
En los últimos años en la ciudad se ha visto un incremento considerable de personas en situación de calle o indigentes, situación que de alguna manera tenga repercusiones colaterales para la ciudad, sobre todo en los temas laborales, de seguridad, de violencia y de salud pública. Según la última estadística que se tienen en el Sistema de Desarrollo Integral de la Familia del estado, DIF, En el 2010 vivían en las calles de Guadalajara alrededor de 3 mil 840 personas, de los cuales, mil 949 son hombres adultos, 784 son mujeres, 737 son niños, y 370 niñas.
En 2016 se implementó un nuevo sistema para ayudar a las personas en situación de calle, sin embargo sigue siendo un grave problema al estar incrementando la cantidad de personas sin hogar, la ayuda no llega a cubrir la demanda de estas personas, con las instituciones del gobierno e incluso instituciones ajenas a el.
En los últimos años en la ciudad se ha visto un incremento considerable de personas en situación de calle o indigentes, situación que de alguna manera tenga repercusiones colaterales para la ciudad, sobre todo en los temas laborales, de seguridad, de violencia y de salud pública. Según la última estadística que se tienen en el Sistema de Desarrollo Integral de la Familia del estado, DIF, En el 2010 vivían en las calles de Guadalajara alrededor de 3 mil 840 personas, de los cuales, mil 949 son hombres adultos, 784 son mujeres, 737 son niños, y 370 niñas.
En 2016 se implementó un nuevo sistema para ayudar a las personas en situación de calle, sin embargo sigue siendo un grave problema al estar incrementando la cantidad de personas sin hogar, la ayuda no llega a cubrir la demanda de estas personas, con las instituciones del gobierno e incluso instituciones ajenas a el.
Para adentrarnos
mas en el tema se decidió visitar el albergue San Juan Grande, ubicado en Calz
del Federalismo Nte 499, Centro, 44100 Guadalajara, Jal, esto con la finalidad
de conocer un poco mas a estas personas y lo que el albergue puede
ofrecerles.
Marco Teórico
En la actualidad la situación de calle en nuestro país cada vez está incrementando, la principal causa de esto es producto de la migración y la pobreza extrema en las personas que van de lado a lado en busca de una mejor oportunidad.
El 38% de la población de las personas en situación de calle no son de la ciudad de México, sino que vienen de estados como Veracruz, Puebla y países centroamericanos.
A pesar de que en el 2016 el índice de pobreza se redujo un 3.5 % según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social situación de calle continúa siendo un índice alto en la actualidad.
Gráfico 1 Coneval 2016
La mayoría de las personas que se encuentran en situación de calle presentan una adicción al a sustancias inhalantes, a mariguana, drogas alcohol. Además, la mayor parte ha sufrido violencia psicológica y física en la mayor parte por la policía o las riñas generadas entre otras personas que habitan en la calle.
Los principales problemas de la situación de calle son: violencia, abuso sexual, riñas, asaltos, enfermedades, la prostitución, el acoso policial la delincuencia y adicciones.
El trabajo generado es totalmente informal ya que se la mayoría de las personas se dedican a lavar coches, vender dulces u otros productos.
Entre ellos se genera una identidad de apropiación por la calle, de auto defensa y cuidado de su territorio, así como cuidarse de las autoridades.
Hallazgos
Crónica
Sobre el albergue
Tuvimos la oportunidad de hablar con el señor Andrés, que nos contó tanto de su vida antes, durante y después del albergue. El horario para abrir el albergue es a las 18 hrs; sin embargo, aunque a esa hora la fila para entrar ya es larga, pudimos notar que no son puntuales.
Andrés nos contó que un platillo cuesta 3 pesos, y pueden comer tanto los que viven ahí como los que no. La cena se sirve a las 20 hrs, y son los que no viven ahí los primeros en comer. Así como los primeros en bañarse. Para los baños, se les proporciona una toalla limpia, agua caliente y papel higiénico. Existen 2 habitaciones en total, donde cada una alberga 12 literas para los que se quedan.
También nos comentó que a quienes viven ahí, en la mañana, antes de irse les dan un vaso de café y un pedazo de chocolate.
Notamos que las mujeres son un número muy inferior (solo vimos dos) al de los hombres. Algunas llegan a cenar, pero son puros hombres los que se quedan a vivir.
Andrés, que vive ahí, nos platicó que para quedarse ahí a dormir deben cumplir con una buena conducta: esto consiste en no consumir drogas, cigarros o bebidas alcohólicas, así como no involucrarte o iniciar peleas dentro del albergue. Esta última es muy usual, e incluso ha llegado la policía cuando "la cosa se pone insoportable", es decir, cuando ya la pelea es excesiva. Muchas veces las personas están drogadas, y algunas aún sin estarlo, son "delicados", y cualquier comentario que suena agresivo hacia otra persona puede desatar un gran pleito.
Andrés nos platica que la encargada del albergue es una mujer, le dice "la licenciada", y habla de ella con mucho respeto. Siempre está al pendiente de quién entra sobrio o no al albergue, e incluso les bromea sobre si consumió algo. Nos cuenta que cuando no traen dinero, ella les brinda un papelito donde dice "cena gratis", con lo que está muy agradecido. Así también como que tiene todo esto registrado en la computadora, junto con todos los gastos del albergue de la comida y la ropa. Andrés habla de esto con mucho respeto.
Él se lleva muy bien con los enfermeros, nos cuenta. Nos quedamos sorprendidos de que tuvieran enfermeros y nos dice que sí, que también hay una psicóloga. Hay varios programas de ayuda para los que los buscan, de alcohólicos, de neuróticos, programas sobre religión. Y es un servicio que esta ahí dentro del albergue y pueden solicitarlo con la misma condición que tienen para quedarse ahí: una buena conducta.
Al llegar, les brindan un contrato con ciertas reglas, las cuales deben seguir en orden de quedarse ahí. Cuando Andrés nos explicó esto, entendimos más su referencia a la "buena conducta". Si al entrar ellos ven que necesitan ayuda, los llevan a un hospital psiquiátrico.
Nos contó que no es tan difícil salir del albergue para continuar con una vida mejor. Que solamente es abrazarse a las oportunidades y todo lo que el albergue te brinda y podrán salir adelante en poco tiempo y dejar de vivir en el albergue. Sin embargo, hay muchas personas que se confían de su estancia, "sin echarle ganas, y al cabo pido dinero y me dan", lo cual Andrés lo enfatizó con un leve tono de desprecio. Irónicamente, justo en ese momento, una mujer que esperaba a que abrieran el albergue se nos acercó pidiendo 3 pesos para la cena.
Sobre Andrés
Andrés es de Nayarit, de un pueblo que le dicen "La Piedra Picada", cerca de Ixtlán del Río, y lleva 10 años viviendo en Jalisco y trabaja como oficial de obra actualmente. Anteriormente vivía en el albergue, pero una vez lo encontraron en su bici con marihuana y no tuvo más derecho a quedarse. Actualmente, él se considera un hombre más limpio y dice que lleva tres semanas viviendo en el albergue. Claro, eso sí, nos cuenta, de vez en cuando, fuera del albergue, se da sus toques (de marihuana).
Él tiene 3 hijos que viven en Zapopan con su mamá, donde tienen casa, y que siempre les está mandando dinero cuando puede. Por lo que entendimos, Andrés no está casado, y por eso no vive con su familia, y que además, su suegro nunca lo ha aceptado porque consume drogas desde sus veinte años.
Él tiene como plan irse de Jalisco en Octubre a Sonora, donde nos cuenta que tiene trabajo y que planea comprar terrenos.
Para él no es difícil hacer dinero si se usa el ingenio. Nos platicó que anteriormente trabajó en una escuela de computación, donde llegó a ser gerente. No entró en detalles de cómo dejó de trabajar ahí, pero nos dijo que sus trabajos eran muy bien pagados. Actualmente lo que hace es comprar unos tenis (por poner un ejemplo, nos dijo) que compras a un precio menor del que los vendes. Y que con eso saca para el lonche.
Al final nos platicó cómo ve en el centro a veces a los muchachos saliendo de antros borrachos y drogados y lo fácil que es caer de ese estilo de vida al que tienen ellos (los indigentes) solo por ir en el mismo camino. Se sorprende mucho cuando ve ese tipo de cosas. Dice que poco a poco va bajando las dosis de marihuana para poder dejarla, que es lo que nos cuenta que le han recomendado los enfermeros, quienes también le han dicho las graves consecuencias de la droga sobre el cuerpo y que lo han convencido de dejarla. Él espera pronto comprar un terreno y asentarse en una casa que construya él mismo, nos dice, y poder vivir con sus hijos otra vez.
Conclusiones
En cuanto al
albergue podemos concluir que es un lugar muy bien instalado, brindan comida a
un costo bastante bajo, en cuanto a las instalaciones, cuentan con habitaciones
con literas, una sala de cómputo, zona de ropería, entre otras. La demanda del
albergue es alta, cuando llega la hora de la cena se llegan a hacer unas
filas muy largas, las personas se ven ansiosas y al mismo tiempo felices
de recibir su alimento.
La vulnerabilidad que sufren estas personas es algo realmente preocupante, no tienen acceso a ningún tipo de seguridad y es alarmante ya que de esta falta de oportunidades se deriva la delincuencia en las calles, este es un tema que nuestros gobernantes deberían tomar muy enserio. Para combatir esta problemática una buena opción es que el gobierno les brindara empleo para mantener la ciudad en perfectas condiciones, con un plan de negocio el cual sea ganar para todos, los ciudadanos podremos gozar de una ciudad limpia y en buen estado y las personas en estado de vulnerabilidad obtendrán un empleo digno, claro esto sería lo óptimo, y es alcanzable, solamente tenemos que combatir la corrupción y la podredumbre que tenemos por gobierno, esto para que los recursos económicos sean destinados para el crecimiento social y no el crecimiento individual de las personas en el poder.
La vulnerabilidad que sufren estas personas es algo realmente preocupante, no tienen acceso a ningún tipo de seguridad y es alarmante ya que de esta falta de oportunidades se deriva la delincuencia en las calles, este es un tema que nuestros gobernantes deberían tomar muy enserio. Para combatir esta problemática una buena opción es que el gobierno les brindara empleo para mantener la ciudad en perfectas condiciones, con un plan de negocio el cual sea ganar para todos, los ciudadanos podremos gozar de una ciudad limpia y en buen estado y las personas en estado de vulnerabilidad obtendrán un empleo digno, claro esto sería lo óptimo, y es alcanzable, solamente tenemos que combatir la corrupción y la podredumbre que tenemos por gobierno, esto para que los recursos económicos sean destinados para el crecimiento social y no el crecimiento individual de las personas en el poder.
Bibliografía
Niño, C.. (2017). Más de 3 mil personas en situación de calle en Guadalajara. mayo, 2018, de Universidad de Guadalajara Sitio web: http://udgtv.com/featured/mas-3-mil-personas-situacion-calle-guadalajara/amp/
Niño, C.. (2017). Más de 3 mil personas en situación de calle en Guadalajara. mayo, 2018, de Universidad de Guadalajara Sitio web: http://udgtv.com/featured/mas-3-mil-personas-situacion-calle-guadalajara/amp/
Este trabajo fue realizado por: Alejandra García Marín, Andrés González Rivas, Selene A. Mendoza Arce, Abel Navarro Amezcua, Diana Elena Robledo Pineda y Dulce Alejandra Segovia Núñez





